Un volcán llamado Wikileaks

Como está el patio. De un lado un lado estoy harto de escuchar, leer y ver a Assange por todos lados, y de otro, creo que voydesengañándome de la política y sus objetivos a marchas forzadas. Algo, por cierto, que debería haber hecho con anterioridad. El lujo, el petróleo, la influencia, el poder y, en deifnitiva el dinero mueve y remueve a su antojo los intereses de unos muchos en favor de unos pocos. No descubro nada nuevo, pero tampoco aliento a nadie con esperanza alguna puesto que la tendencia va a más.

Es inadmisible conformarse con vivir de esta forma y sometido a unos patrones que tan sólo sitúan símbolos como este $ o este € entre sus objetivos. Es la vieja lucha anticapitalista en la que no pienso entrar, pero en la que sí merece la pena pararse de vez en cuando para echar una ojeada a nuestra escala de valores. No se trata de luchar contra todo aquel que persiga un beneficio económico y de poder, pero si contra el que lo haga sin tener en cuenta lo que va dejando a su paso.

¿Cómo es posible que el mundo quede indiferente ante lo de Julien Assange? Para que aquellos que estén pensando que Twitter y los blogs son el mundo: vais apañados. La calle, la gente de a pie no comenta, no denuncia y no cuestiona lo que supone para el orden global una erupción de libertad y transparencia como la de Wikileaks. No es sensato pensar que Assange es inocente de otro tipo de delitos per sé, pero tampoco lo es huir de hacer un análisis sobre lo que está aconteciendo en torno a este personaje que en pocos meses ha logrado acaparar las portadas de los medios mundiales.

Para un inexperto y humilde periodista que pasa sus horas entre la divulgación científica y las redes sociales, me es muy complejo todo este enjambre de intereses. No sé cómo debe reaccionar el mundo ante este hallazgo, pero lo que sí abogo es porque se reaccione de algún modo. Basta ya de mirar desde el sofá, de meternos en la ducha solo cuando el agua está templada y de saltar cuando hay red. Ahora toca mojarse como lo ha hecho Julien. ¿Por qué dejarlo en el ostracismo a la espera de que lo rescate algún libro de historia? Algunos dirán ¿y por qué no?…

Creative Commons License photo credit: believekevin

Por |10 diciembre, 2010|

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